Según el diccionario de Oxford Languages, el antropocentrismo se define como “la concepción filosófica que considera al ser humano como centro de todas las cosas y el fin absoluto de la creación”, es decir, es una corriente de pensamiento que ubica al ser humano en el plano más alto y privilegiado del mundo. Esta corriente de pensamiento se ha visto reforzada por el capitalismo, que es un sistema económico que se basa en la propiedad privada y prioriza la generación de riqueza a través de los medios de producción; desde este enfoque, el ser humano es la persona mas importante dentro del sistema ya que es el único ser capaz de generar riqueza.
Sin embargo, las implicaciones de estas dos corrientes de pensamiento han desembocado en graves consecuencias a nivel social y ambiental.
Si se parte del supuesto que el ser más importante de la creación es el ser humano, y para subsistir, es necesaria la generación de riqueza entonces seria correcto decir que el ser humano que genere más riqueza será más relevante para la sociedad que aquel que genere poca o ninguna riqueza. Esto pudo haber sentado las bases para sustentar un sistema en el cual las personas que no poseyeran medios de producción no tendrían forma de generar riqueza y eso los haría menos valiosos para la sociedad, lo cual formaría una base que razonara la existencia y trata de esclavos, al no tener éstos ningún valor.
Otra implicación social que se le puede atribuir a este razonamiento es la denigración de las mujeres y su rol dentro de la sociedad; al ser históricamente el papel de la mujer el cuidado de la casa y la familia, no existía lugar para desempeñar un trabajo remunerado que fuera visto como fuente de riqueza, aun cuando la realización de este trabajo doméstico asignado a las mujeres exclusivamente implicaba que los hombres pudieran cumplir con su tarea de proveer al hogar, situando a estos en una posición mas alta a nivel social que las mujeres.
A pesar de que lo anterior implicaría una distinción meramente de género, es importante señalar que dentro de esta narrativa se podría encontrar diferentes prerrogativas que distinguirían entre aquellas que gozaran de una clase social media-alta y aquellas que se encontraran en una clase social baja. Esto debido a que, a pesar de mantener aparentemente las mismas responsabilidades, aquellas que pudieran gozar de personal a su disposición para realizar dicho trabajo, escalarían a un papel meramente directivo, mientras que aquellas que no gozaran de tal privilegio tendrían que desempeñarlo por sí mismas. Sin embargo, la distinción anteriormente señalada, no eliminaría la detracción a la cual fue sometida el género femenino por siglos ya que, a pesar de poder contar con ciertos privilegios, éstos siempre serían resultado del esfuerzo y trabajo del esposo, padre, hermano u hombre presente que seria la fuente de riqueza (y elemento más importante) de la familia.
Al analizar las implicaciones a nivel ambiental que el antropocentrismo y capitalismo han traído consigo, encontramos que constituyen estas la excusa perfecta para alegar la explotación de los bienes de la naturaleza en beneficio de la generación de la riqueza (capitalismo) debido a que forman parte de los elementos de la creación que están a disposición del hombre (ya que este es el sujeto central y mas importante de la creación i.e. antropocentrismo), y por lo tanto, tiene sentido que se utilice para justificar el progreso y el desarrollo. Sin embargo, al ser los beneficios meramente económicos en una sociedad donde el valor recae en lo monetario, el cuidado y preservación de los recursos naturales que se explotan pasa a segundo plano, y esto da paso a una apropiación de la naturaleza desconmensurada, la cual, a pesar de estar aparentemente protegida en cierta medida por instituciones y reglamentos internacionales, sigue siendo explotada en desmedida, por lo que la credibilidad de dichas regulaciones se vuelve cuestionable.
En conclusión, tanto el antropocentrismo como el capitalismo han sido corrientes de pensamiento predominantes durante los últimos dos siglos, tiempo en el que las consecuencias han crecido de manera exponencial, tanto a niveles sociales como ambientales; por lo tanto, es urgente cambiar la forma en que nos concebimos como especie los seres humanos y nuestra relación tanto entre nosotros mismos como con la naturaleza y el mundo que nos rodea, de forma que logremos cambiar esta percepción y lograr un equilibrio sustentable.